La empresa plantea firmar un acuerdo marco que tenga una duración breve y que no implique aumentar los costes actuales. Según la dirección de ArcelorMittal, esta medida serviría para afrontar la incertidumbre que atraviesa la compañía en este momento.
En las negociaciones con los sindicatos, la empresa también solicita mayor flexibilidad laboral y una reducción del absentismo. Además, insiste en que las propuestas de los trabajadores no supongan un gasto adicional.
Por otro lado, la compañía admite que el llamado proyecto Zenith, que consiste en trasladar parte de los servicios administrativos y de apoyo a países como Polonia e India, podría conllevar un expediente de regulación de empleo (ERE).
En este contexto, la multinacional ya no descarta aplicar medidas más duras. En una primera fase, el plan afectaría a 118 empleados en España, especialmente en Asturias, aunque por ahora solo se ha confirmado la implicación de 30 puestos de trabajo entre Madrid y Euskadi.
Desde SITAM, queremos hacer una llamamiento a toda la plantilla que nos lleve a la unidad total. Solo unidos podremos afrontar las ansias destructoras de empleo y de deslocalización. Cada puesto de trabajo que se pierde en Asturias, es un sueldo menos para una familia, para gastar en un comercio, etc. La reciente huelga de las auxiliares del metal nos ha dejado una cosa clara, los derechos laborales solo se consiguen desde la acción y la unidad de toda la plantilla.
Desde SITAM hacemos un llamamiento claro y directo a toda la plantilla: es momento de estar unidos. Solo desde la unidad podremos hacer frente a las amenazas reales de destrucción de empleo y deslocalización que se ciernen sobre nuestros puestos de trabajo.
Cada empleo que se pierde en Asturias no es solo una cifra: es el sustento de una familia, es menos vida para nuestros barrios, menos consumo en el comercio local y más incertidumbre para todos.
La reciente huelga de las auxiliares del metal nos ha dejado una lección que no podemos ignorar: los derechos no se regalan, se conquistan. Y solo se logran cuando la plantilla se organiza, se moviliza y actúa unida.
Por eso, hoy más que nunca, necesitamos dar un paso al frente. Defender el empleo es defender nuestro futuro y el de nuestras familias.


